viernes, 21 de mayo de 2010

Neveras naturales


REFLEXIONES EN VOZ ALTA SOBRE LA GESTIÓN DE LA FAUNA - I

Trabajar en la conservación de especies no es cosa fácil porque siempre hay imponderables que resolver de todo tipo, desde los competenciales, a propiedad del terreno, dificultades de gestión, sensibilidades personales, de ongs, de usuarios del terreno, de las propias especies... Por eso, con el tiempo vas viendo cosas que te llevan al raciocinio sobre los efectos secundarios de las políticas que aplicamos.

Había una máxima de un biólogo que trabajaba en un parque natural que un día, hace años, me comentó: 'los animales son animales y se comportan como tal, no como nosotros queremos'.

Más claro el agua. Los que se empeñan en que se comporten como queremos nosotros miran de suplir las carencias de conocimientos ecológicos (porque en definitiva de eso se trata a última hora, de ecología pura y dura) con soluciones simplistas o con maniobras alternativas del estilo de reintroducciones o introducciones no bien estudiadas, del estilo de aquel corto de dibujos de Bugs Bunny que intentaba amaestrar unas tórtolas, que al abrir la jaula se iban volando, pasando de lo que bugs les había preparado.

Pues bien, desde los años 1980s hemos ido creando Reservas y Parques Naturales que se han ido delimitando, protegiendo no sin dificultad, en algunos casos gestionando, y como consecuencia, también a veces (no siempre) recuperando algunas especies.
En el caso de especies de islotes, playas o de marismas, que nidifican en el suelo, con nidos bastante vulnerables a las inclemencias climatológicas o de otro tipo, como la predación. Y es que, de forma paralela a la creación de estos espacios también se han ido recuperando y gestionando (y abandonando) los bosques y en consecuencia aumentando el número y distribución de especies de mamíferos que antes incluso costaban de ver (léase jabalíes, zorros, etc...).
Si añadimos a este escenario la acción puntual pero trágica y descelebrada de algunos colectivos que piensan que liberar visones americanos de granjas (con las que se puede estar más o menos de acuerdo, pero ese no es el tema) es bueno, resulta que el volumen inicial de predadores 'por el campo' se ha visto incrementado notablemente. ¿Y que ha sucedido? Pues que algunos mamíferos se acercan a las ciudades donde la gente los ve con cierta sorpresa (caso de jabalíes en Barcelona por ejemplo) pero también pasa que, en sus devaneos esta fauna ha descubierto que en los humedales costeros o incluso islas litorales, oh sorpresa, hay una ingente cantidad de aves que mira por donde dejan unos huevos y pollos en el suelo, listos para ser devorados.

La problemática de la predación de colonias de cormorán moñudo por visón americano en Galicia y Asturies no es nueva y sí muy preocupante. Lo mismo las ratas y procelariformes. La predación sistemática de chorlitejo patinegro por urraca u otros tampoco es moco de pavo. El zorro, tejón e incluso erizo han predado sobre gaviota de Audouin. Por no hablar de gatos asilvestrados comedores de passeriformes, perros abandonados espantalo-todo o jabalíes destruye-nidos de cigüeñuela, garza o gaviota.

Hemos convertido sin saberlo nuestros espacios naturales en 'neveras naturales' (no reservas naturales) donde estos predadores unos autóctonos otros introducidos encuentran, bien resguardados, huevos, pollos y otras viandas. No, no se trata de dejar que la naturaleza actúe. Unas especies (las de los pollos y huevos) normalmente están amenazadas de extinción o tienen problemas serios para encontrar nuevas zonas de cría, como pasa con la Gaviota de Audouin por ejemplo. Las otras bien son especies alóctonas, bien son especies no amenazadas. Han cambiado las reglas del juego de hace tiempo. Hay 'neveras' donde especies intentan vivir y en principio diseñadas para protegerlas. Y algunos vienen a desvalijarlas. Cuanto antes nos demos cuenta de esta nueva situación de que 'no todo el mundo es güeno', mejor para las especies que lo necesitan. De lo contrario en vez de preservar la comida, ay perdón, las especies, estaremos creando un sumidero, un agujero negro, y en vez de conservarlas, ayudándolas a desaparecer.

1 comentario:

Tomás M dijo...

Molt bona reflexió.....

Una abraçada

Tomás