sábado, 16 de abril de 2016

Birdwatching en Alcúdia, Mallorca

Bahía de Pollença (derecha) y de Alcúdia (izquierda) desde Sa Talaia d'Alcúdia



¿Mallorca? ¿Qué hay que ver en Mallorca? Esta pregunta se la hacen bastantes naturalistas tal vez influenciados porque la isla fuese el destino del viaje de novios de sus padres y ‘ya no está de moda’. O tal vez porque se asocie la isla a las últimas noticias de la televisión de zonas turísticas del sur masificadas de extranjeros algo alcoholizados o a políticos de tiempos pasados, procesados judicialmente por desmanes diversos. 

Más allá del sol, playa y ensaimada (muy recomendable todo ello, por cierto), la verdad es que Mallorca es un lugar muy interesante para el birdwatching, como muchos ingleses y alemanes saben. Pero no solo para ver especies mediterráneas que también tenemos en la costa peninsular como abejarucos, abubillas o roqueros solitarios, sino por un conjunto de taxones endémicos la mayor parte de los cuales para verlos hay que ir a la isla. Y por su posición estratégica en las migraciones que atrae a numerosos migrantes, algunos de ellos raros. Añadamos un mar muy interesante y productivo si hay la ocasión de llegar a la isla en barco y tendremos un destino de interés para toda la familia, birder tenaz incluido.

Del 12 al 14 de Abril de 2016, el Ayuntamiento de Alcúdia nos invitó a un conjunto de ornitólogos y naturalistas a pasar unos días en la zona y descubrir diferentes puntos de interés. No es la primera vez que visitaba la isla, ni Alcúdia tampoco, pero sí la primera ocasión en la que fui de la mano de expertos locales como Maties Rebassa o Pep Manchado.  En esta entrada de blog presento algunas imágenes de la zona y unas impresiones sobre estas zonas del NW de Mallorca.

Las y los participantes en el viaje

Taxones

La pardela balear Puffinus mauretanicus es la primera especie que se declaró como ‘endémica’ de las Balears, durante la época de cría al menos. Posteriormente se separaría la curruca balear Sylvia balearica de la parecida curruca sarda (Sylvia sarda), cuyo canto los que lo hayan oído estarán de acuerdo es muy diferente. En tiempos recientes (2015) se ha separado también la curruca carrasqueña de las islas, anteriormente la subespecie moltoni, del resto de currucas carrasqueñas, pasando a denominarse curruca de Moltoni Sylvia subalpina. Algunas de estas currucas también están presentes en el sur de Italia, pero podríamos hablar ya de tres especies que son propias de Mallorca y que hay que visitar la isla para verlas. 

No son las únicas de interés. El alcaudón común presenta una subespecie propia, sin manchas en la base de las primarias, la badius. La forma de papamoscas gris de las islas ya se ha postulado como especie diferente, formando un grupo con las de las islas de Córcega y Cerdeña, lo que sería el Muscicapa tyrrhenica, aún de momento Muscicapa striata baleárica, caracterizado por su cabeza blanquecina y que puede, como el badius, llegar raramente a la costa catalana en migración. Hay más taxones locales. Incluso los piquituertos parecen más picogordos y su canto es diferente. Hasta el ruiseñor bastardo presenta unas estrofas de su canto diferenciadas, como tuvimos ocasión de comprobar durante estos días.  

Fulica cristata. S'Albufera de Mallorca, 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez
 
Además de los taxones endémicos o casi, la isla acoge interesantes especies de distribución reducida, como el buitre negro en la sierra de Tramuntana (vimos uno desde S’Albufereta), el halcón de Eleonora, o las fochas morunas, cerceta pardilla o abundantes carricerines reales y escribano palustre nordoriental Emberiza schoeniclus whiterby de S’Albufera, otro taxon en peligro de extinción.

Si tenemos en consideración la posibilidad de rarezas como el Aquila pomarina, Gallinago media o Circus macrourus, relativamente frecuentes algunas de ellas, pues estaremos delante de un lugar ciertamente de interesantes perspectivas.


S'Albufereta, Alcúdia. 13.4.2016. Tantas cosas para ver por todos los lados © Ricard Gutiérrez



Dónde ir

El problema del birdwatching no es ver aves. Sales con unos prismáticos a la calle y ya ves u oyes algo. Es la información que tengas sobre sitios para visitar y maximizar tu estancia. Y las posibilidades de accesibilidad al mismo. Un hotspot a nivel europeo es sin duda el archipiélago de Cabrera, sobretodo en migración. Un verdadero caramelo a la puerta del colegio para los que nos gustan las rarezas. Su problema: la accesibilidad. Llegar allí casi es objeto de milagro más que de otra cosa. Por eso, siendo la costa norte de la isla la que acoge la famosa península de Formentor, con su cabo donde crian los halcones de Eleonora, y las zonas húmedas de S’Albufera y S’Albufereta, la base logística de Alcúdia es la más lógica para explorar las partes más interesantes de la isla. Si encima resulta que hay conexiones marítimas diarias con Barcelona y Menorca en el mismo puerto, de interés también para la observación de la fauna, pues mejor.


Alcúdia

Seguramente conscientes de estas oportunidades, el ayuntamiento de Alcúdia ha preparado material para el birdwatcher, organizando seis rutas por su término municipal que permiten, como comprobamos en tres de ellas, ver bastante fauna. 


La Victòria desde Maristany, 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
La Victòria

Con 445 metros de altura, Sa Talaia d’Alcúdia es un pico de interés para el seguimiento de la migración de planeadoras. Se sube después de una caminata de una hora y 300 m de desnivel desde la ermita de la Victòria, donde hay un restaurante y alojamiento. 

Badia de Pollença desde La Victòria. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Subiendo a Sa Talaia d'Alcúdia. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez

La zona presenta bosques con diversidad de aves forestales, entre ellas el piquituerto Loxia curvirostra y multitud de reyezuelos listados Regulus ignicapilla. Al visitante peninsular le sorprenderá que 'faltan' especies como el agateador común o algún párido. Esta falta se ve compensada por las vistas a la bahía de Pollença, que son magníficas. A primera hora pudimos ver con telescopio balsas de Puffinus mauretanicus, Calonectris diomedea, Phalacrocorax aristotelis desmarestii y un delfín mular Tursiops truncatus. Las zonas con càrritx Amphelodesmos mauretanicus, una gramínea de gran porte de la cima, albergan el endemismo estrella de la montaña, la curruca balear Sylvia baleàrica y por la zona van a cazar vencejos comunes y pálidos, dando buenas oportunidades para su observación. 

Sylvia balearica. La Victoria. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Loxia curvirostra. La Victoria. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Apus pallidus. La Victoria. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Apus apus. La Victoria. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Apus pallidus. La Victoria. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez

A diferencia de Formentor, el acceso rodado está prohibido con lo que hay más tranquilidad para ver las aves, si bien la caminata ascendente pude ahuyentar a algunas personas. Si se oye algún ruido en el sotobosque, se tratará sin duda de una de las cabras asilvestradas presentes en estas montañas. Pueden parecer simpáticas, pero su presencia en este entorno es cuanto menos discutible desde el punto de vista ecológico.

Sa Talaia d'Alcúdia . 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Boc mallorquí. La Victoria. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
  
En cualquier caso, viendo las colas de vehículos y ciclistas en Formentor un martes de Abril, la alternativa de la Victoria ciertamente presenta interés si se busca un lugar mucho menos masificado e igualmente interesante.
 

La Victoria. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez

Maristany desde Sa Talaia d'Alcúdia. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez


Maristany

¿Un lago de aguas dulces en medio de la ciudad? Pues sí. Y muy interesante. El número de aves de cualquier humedal viene relacionado con la tranquilidad que tenga y con la calidad de sus aguas que implican más o menos alimento disponible. En el caso de esta laguna de muy fácil acceso se reúnen ambos condicionantes y nada más llegar, cantidades importantes de patos colorados esperan que los fotografíes. También gaviotas de Audouin, zampullines y otras especies de patos, como el porrón común. Ardeidas, algunas aves de carrizal, un águila calzada de fase clara que nos sobrevuela y una luz fantástica a primera hora de la tarde hacen de esta laguna un sitio de necesaria visita para ver qué hay.

Maristany. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Netta rufina ♂♀ . Maristany, Alcúdia. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Netta rufina ♂. Maristany, Alcúdia. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Aythya ferina ♂. Maristany, Alcúdia. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Aquila pennata. Maristany, Alcúdia. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez



S'Albufereta desde Sa Talaia d'Alcúdia. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
 
S’Albufereta

Es increíble la cantidad de Posidonia oceánica acumulada en las playas protegidas de la zona, indicador de la salud de aquellas aguas. Algunas de estas playas se cierran para la protección del chorlitejo patinegro, pero también presentan otros limícolas (en nuestra visita canastera o archibebe común) además de charranes patinegros y gaviotas de Audouin

Es Grau de S'Albufereta d'Alcúdia. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez

S’Albufereta es una zona húmeda interesante, de carácter halófilo y con extensiones de salicorniar y lagunas someras. Se han implementado un par de isletas en la zona donde ha criado el charrán común y donde observamos esta especie y la pagaza piconegra entre otras. En los alrededores, bosquetes de pinos con migrantes y un suelo rico en interesantes orquídeas como la Ophrys speculum. La verdad que un humedal fácil de ‘trabajar’ y que en el momento de nuestra visita recibía bastantes birdwatchers extranjeros, algo que contrasta con lo que tenemos en la costa catalana por ejemplo. 

 
Ophrys speculum. S'Albufereta d'Alcúdia. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez
S'Albufereta d'Alcúdia. 13.4.2016 © Ricard Gutiérrez


Más allá de Alcúdia

Turdus merula. Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez
 
El Parc Natural de S’Albufera de Mallorca tal vez acoja la superficie de carrizal más importante del Mediterráneo Occidental. Seguramente la cantidad de parejas nidificantes de carricerín real y de escribano palustre nordoriental tengan que ver con ello. Si añadimos otras especialidades reintroducidas como la focha moruna o la cerceta pardilla y una buena red de itinerarios y observatorios se entenderá el porqué de su éxito con los visitantes y ornitólogos de aquí y de allá. No se puede visitar el norte de Mallorca sin pasear por S’Albufera. 

Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Egretta garzetta. Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Himantopus himantopus. Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Charadrius alexandrinus. Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez


En los diferentes obsevatorios había limícolas ya nidificando como la cigüeñuela o la avoceta, calamones y patos diversos, cerceta pardilla incluida. En el cielo, aguilucho lagunero y águila pescadora, posada también en los límites del parque, junto a las zonas urbanizadas en curioso contraste. Los carrizales con los abundantísimos ruiseñores bastardos, pero también con carriceros comunes, tordales, carricerines comunes –en paso- y los ansiados carricerines reales, una especie muy buscada por ornitólogos del norte. 

Cettia cetti. Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Pandion haliaetus. Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez
Marmaronetta angustirostris. Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez

Un caso aparte es el de la focha moruna, una especie reintroducida muy confiada (algunas pollas de agua y fochas vulgares también lo estaban) hasta el extremo de que pude retransmitir un video 'Periscope' en directo de esta especie. Espectaculares observaciones de esta especie amenazada que ya bien valen la visita. 

Fulica cristata. Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez

Fulica cristata. Parc Natural S'Albufera de Mallorca. 14.4.2016 © Ricard Gutiérrez

Desde Alcúdia se ve bien el cap de Formentor, en el vecino municipio de Pollença, dónde se puede llegar en coche al faro, no sin mucha circulación y centenares, tal vez más de mil el día que fuimos, ciclistas haciendo tediosamente lenta la marcha. 

Es una zona conocida, y masificada por lo que vimos, que sin embargo tiene una belleza indiscutible y ofrece buenas oportunidades para aves como el roquero solitario y, en su época, el halcón de Eleonora. Al principio del cabo está el valle de Bóquer, interesante para migrantes también.


 Península de Formentor. 12.4.2016 © Ricard Gutiérrez


Epílogo

No vimos la curruca de Moltoni,  no había llegado aún, ni tampoco el papamoscas gris balear, también por fechas. Sí que pudimos ver a placer las especies de humedal en todas las zonas visitadas. La oferta de Alcúdia como centro de interés para el birdwatching mallorquín es indudable. Solo Cabrera, y en menor medida Dragonera, podrían plantear una interesante alternativa (o más bien complemento) a la combinación de hábitats del norte. 

Habrá que trabajar algunos detalles como el conseguir alguna localidad para ver bien Sylvia baleárica para personal discapacitado, o que no pueda perder una mañana subiendo una montaña y que quiera disfrutar de esta especie única en el mundo. O habilitar tal vez un barco para seawatching, ni que sea por las bahías para ver balsas de pardelas, gaviotas, cetáceos y tal vez las águilas pescadoras y halcones de Eleonora en directo.  

La ciencia avanza en el descubrimiento y puesta en valor de las avifaunas insulares, haciéndolas más atractivas para el turista ornitológico ávido de nuevas especies que ver. Pero también haciéndolas acreedoras de una mayor responsabilidad en cuanto a su preservación. Alcúdia está bien posicionada en este no ya futuro, sino actual realidad.


Agradecimientos

A l’Ajuntament d’Alcúdia i tot el seu personal, en particular el seu regidor de Turisme, per pensar a invitar-nos a conèixer el seu municipi i la natura que acull. 

A Alessia Comis por su excelente organización y su no menos extraordinario trato. 

A Maties Rebassa i Pep Manchado per acompanyar-nos i dur-nos a la cerca de les espècies que més ens interessaven. 

A todo el grupo por su calidez y buen rollo. 

A la montaña de la Victoria por ponerme un poco en forma. 

Y a las aves, de las cuales cada día aprendes algo nuevo. O no, Cettia cetti?




El evento se pudo seguir en Twitter con el hashtag #BirdwatchingAlcudia

Ricard Gutiérrez  @gutarb , L'Hospitalet de Llobregat, 16.4.2016