lunes, 22 de abril de 2013

Rarebirspain va a Cabrera, Balears, Abril 2013. La crónica.





‘Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera, Cabrera y Conejera’, así de retahíla se recitaban el siglo pasado los nombres de las islas Baleares. Las dos últimas pertenecen al archipiélago de Cabrera, declarado Parque Nacional en 1991 (folleto aquí) y que en realidad contiene un total de 19 islas e islotes. Muchos extranjeros aferrados a sol, piscina, música nocturna de dudosa calidad y copa de vino de serie, y pasando vacaciones en las localidades de la costa del sur de Mallorca, desconocen que a diez millas al sur hay un auténtico paraíso para el naturalista que visitamos el 20.4.2013 de la mano de Balearic Shearwater Tours, especialistas en la conservación de aves marinas y divulgación de los valores de las islas Baleares. Visitábamos una zona declarada ZEPA, red natura 2000 por sus valores naturales y que no defraudó.


Una visita el 20 de abril

Dos dias de vientos de norte auguraban cierta sedimentación de aves en la isla. Dedos cruzados para ver si aparecía alguna rareza. En el puerto, salimos con fuerza 3 y algo de fresco. ¡A ver! Después de la salida desde Colònia Sant Jordi en una zodiac, la llegada a Na Foradada (espectacular) ya produjo un halcón, pero no era de Eleonor sino peregrino. En Na Plana un grupo de garcetas comunes descansando en sus movimientos migratorios y por toda la zona cuevas que albergan poblaciones nidificantes de pardelas baleares, cenicientas y paíños. Música celestial. Alcanzamos Cabrera. El desembarco es rápido y solo bajar ya se observan los dos papamoscas, cerrojillo y gris así como unos cuantos mosquiteros. ¡Hay migración!. 






Los arbustos del valle de Cabrera son un hervidero. Aves que saltan y vuelven a entrar en ellos. Por el suelo, entre los matojos, lavanderas boyeras, algún bisbita arbóreo pero también mosquiteros musicales. Y turnándose en el larguero del antiguo campo de futbol colirrojos reales, papamoscas y tarabillas norteñas. No sabemos dónde mirar. Un espectáculo con cientos o miles de aves saltando de aquí para allá, comiendo o descansando de su periplo migratorio después de atravesar un buen trecho del Mediterráneo. Visita por el valle, observación de las casas y antiguos huertos. Un alcaraván (¿alcaraván aquí?) que reclama. Y mosquiteros pálidos, collalbas, currucas zarceras al lado de los locales pardillos y verderones ... 


Pardillo común Carduelis cannabina

Papamoscas cerrojillo Ficedula hypoleuca

Papamoscas gris Muscicapa striata

Tarabilla norteña Saxicola rubetra


El águila pescadora sobrevuela las montañas de la isla. Cerca de ella una de las pocas gaviotas patiamarillas, algo que sorprende a los que venimos de la costa peninsular donde la especie es más que frecuente. Cerca de ella una calzada en migración. Y un cernícalo. Y vencejos. No sabemos dónde mirar.



El suelo se mueve. Muchas endémicas lagartijas baleares Podarcis lilfordi van arriba y abajo, los machos espectacularmente teñidos de negro y azul. Más allá alguna orquídea piramidal que casi pasa desapercibida pese a su tamaño mientras buscamos otro endemismo, la curruca balear Sylvia balearica de la que aparecen al final cuatro o cinco ejemplares.

Curruca balear Sylvia balearica



Como marco incontestable el azul de la bahía d’Es Port. Increíble transparencia con las praderas de Posidonia y un cormorán moñudo pescando entre ella. De fondo el imponente castillo y un roquero solitario cantando aflautadamente como si la migración no fuese con él. Hay tantos mosquiteros que incluso están en el margen del mar, entre rocas. Pero pese a la búsqueda, no encontramos ninguna rareza. Cada uno de los papamoscas es escudriñado a consciencia. Ningún albicollis. ¿Tal vez una semana demasiado pronto?  Pero los vientos del norte de días anteriores habían sido propicios y habían acumulado muchas aves en la isla. Si no estaba era porque no tocaba. De lo contrario no serían rarezas...


Aves marinas

Vuelta a la zodiac. El viento ha amainado y las condiciones marítimas permiten explorar la costa sur de Cabrera. Colonia de cormorán moñudo. Otro peregrino y de golpe, cinco halcones de Eleonor en uno de los Estells. Fase oscura y fase clara. En vuelo, parados, reclamando. Un espectáculo con una inmejorable luz. Otro tesoro de estas islas. 

Halcón de Eleonor, fase oscura Falco eleonorae
Halcón de Eleonor, fase clara Falco eleonorae

Toca ir a ver a las pardelas que por la tarde vuelven a las islas después de un día de alimentación que les lleva hasta las costas continentales. Y allí están, en grupos denominadas balsas. Primero las endémicas y amenazadas pardelas baleares. Entre ellas algunas más grandes cenicientas y, oh sorpresa, al menos dos o tres pardelas mediterráneas también. Varias balsas permiten observaciones de alta calidad. Acompañándolas, alguna gaviota de Audouin, también reproductora en las islas. Vuelos acrobáticos; pesca submarina; aves que gestionan el viento para desplazarse por el mar, hermanando tierras unidas por el mismo Mare Nostrum.

Pardela cenicienta Calonectris diomedea
Pardelas baleares Puffinus mauretanicus, en sus límites de pigmentación oscura y clara
Pardelas baleares Puffinus mauretanicus (tres por la izquierda) y pardela mediterránea P.yelkouan

Pardela mediterránea Puffinus yelkouan
Pardela cenicienta Calonectris diomedea


Epílogo

Volvemos al puerto después de una jornada inolvidable, 43 especies de aves observadas y un paisaje increíble. Al día siguiente aún podríamos añadir a la lisa en el Salobrar de Camps y Es Trenc aves de humedales como la avoceta, cigüeñuela, chorlitejo patinegro o una pareja de cercetas pardillas, otra especie amenazada que redondeó una visita a esta impresionante zona tanto por sus valores naturales como por lo estratégica que es en relación a la migración de las aves. Rarezas incluidas. Volveremos.

Gaviota de Audouin Larus audouinii
Listado de aves observadas



20.4.2013 Cabrera


  1. Tadorna tadorna
  2. Calonectris diomedea
  3. Puffinus yelkouan
  4. P.mauretanicus
  5. Phalacrocorax aristotelis desmarestii
  6. Egretta garzetta
  7. Pandion haliaetus
  8. Aquila pennata
  9. Falco tinnunculus
  10. F.eleonorae
  11. F.peregrinus
  12. Burhinus oedicnemus
  13. Larus audouinii
  14. L.michahellis
  15. Columba palumbus
  16. Streptopelia decaocto
  17. Apus apus
  18. Hirundo rustica
  19. Anthus trivialis
  20. Motacilla flava
  21. Erithacus rubecula
  22. Luscinia megarhynchos
  23. Phoenicurus phoenicurus
  24. P.ochruros
  25. Oenanthe oenanthe
  26. O.hispanica
  27. Saxicola rubetra
  28. Monticola solitarius
  29. Sylvia atricapilla
  30. S.communis
  31. S.melanocephala
  32. S.balearica
  33. Phylloscopus trochilus
  34. P.bonelli
  35. Muscicapa striata
  36. Ficedula hypoleuca
  37. Oriolus oriolus
  38. Passer domesticus
  39. Fringilla coelebs
  40. Carduelis cannabina
  41. Carduelis carduelis
  42. Chloris chloris
  43. Emberiza hortulana

viernes, 5 de abril de 2013

Natur ohne Grenzen [Naturaleza sin fronteras]




Reflexiones en voz alta sobre los límites de la gestión - IV
 
Hace ya bastantes años, al principio de tener responsabilidades en la conservación del delta del Llobregat (ahora sigo preocupado, pero desde otra posición ya no directamente relacionada con la zona), hubo un acuerdo para la conservación del delta del Llobregat entre el land alemán del Baden-Württemberg, la Generalitat de Catalunya, el ayuntamiento de El Prat de Llobregat y la organización no gubernamental DEPANA. Aquel acuerdo, que permitió gracias al tesón de varias de las partes implicadas empezar a echar a rodar la conservación de la zona, tenía un leif motiv : naturaleza sin fronteras (natur ohne grenzen en alemán).

En esencia, un territorio situado más al norte, se preocupaba, con buen criterio, por dónde iban a invernar las aves que allí nidificaban. Y luchaba y colaboraba para que se preservase aquel lugar, dado que las aves no conocen de fronteras nacionales, provinciales, municipales, ficticias, reales, deseadas o imaginarias. Hay que decir que gracias a aquel impulso inicial se salvó en aquel momento al menos parte del Delta del Llobregat. Pero bueno, esas batallas pasadas no son el objeto de este post. Sino que es apuntar alguna reflexión sobre los límites que nos establecemos en gestión.

Los límites del tablero de juego

Asisto como trabajador de una administración autonómica a la necesaria concreción de nuestro ámbito laboral al espacio sobre el que se tiene competencias, cosa clara en el ámbito terrestre, ya que cambias de provincia y de comunidad autónoma,  pero no tanto en el marino. Veo también técnic@s municipales que tratan los asuntos de sus municipios cual territorios aislados, como si lo que pasase más allá de su límite ya fuese cosa del hiperespacio. Pero las aves, y también otros taxones, no conocen esas fronteras. Y no necesariamente hablamos de migratorias.

Un ejemplo. En su excelente artículo en la revista Ecography 35: 001–010, 2012 'Living on predictability: modelling the density distribution of efficient foraging seabirds' el doctor Albert Cama y sus colaboradores estudian como se adapta 'a las circunstancias' la gaviota patiamarilla Larus michahellis en torno al delta de l'Ebre y norte de Castellón. Las gaviotas se van moviendo de sitio según se acerca la hora de que su tipología de alimento está más o menos disponible, con unos horarios muy establecidos, a caballo de Castelló y Tarragona. En la Punta de la Banya nidifican entre 9000-11000 parejas de gaviota patiamarilla según los años y dan problemas de conservación a la gaviota de Audouin y otros larolimícolas. Resulta evidente que estas gaviotas patiamarillas no solo están ahí por lo bonito o atractivo que sea el delta de l'Ebre sino que su gestión viene también condicionada por lo que pase en Castelló, su flota pesquera y también sus vertederos y gestión de residuos. ¿Es este problema de conservación del Delta de l'Ebre resoluble desde Catalunya? Parcialmente.


Otro ejemplo. La conservación de las pardelas. Estas especies usan islas mediterráneas como en el caso de Baleares donde nidifican Puffinus mauretanicus y Calonectris diomedea que van a alimentarse básicamente a la plataforma continental peninsular. Las pardelas de Canarias van a comer al litoral africano, tal y como han demostrado recientemente los estudios de SEO/BirdLife en la materia. La conservación de las especies pasa también por la preservación de sus zonas de alimentación y campeo y no solo las colonias de cría. Aunque conservar a mar abierto sea un tema de difícil resolución.

No solo pasa ésto en el medio litoral o marino. Recuerdo perfectamente un compañero del trabajo como comentaba que aquellas águilas percideras que siempre se pensaba estaban permanentemente en determinado valle mediterráneo, una vez marcadas con emisores vía satélite, se demostraba que se movian mucho más de lo pensado, circulando por medio país. No vale con preservar solo donde crian. Habría más ejemplos.


¿Qué hacer entonces?


La culpa no es del vecino o de Madrid, de Bruselas, del euro o del nivel del mar en Alicante o el peinado del líder de Corea del Norte, como podrian argumentar, o aducen, algunos políticos. Tal vez sea conveniente volver a recuperar el casi manido pero necesario lema de 'piensa globalmente, actua localmente' en estos casos. No podemos ser cortos de miras y pensar cual islote de la Micronesia, atolón del Pacífico sur o oasis sahariano aislado del mundo mundial. A veces aquello que hacemos tiene repercusiones más allá de nuestro ámbito. Y una pequeña contribución aquí, por modesta que sea, puede mejorar un conjunto más ámplio de lo que parecía a priori. Todo suma.

Nada es facil, no hay buenos y malos de libro en la gestión de la naturaleza y las dificultades de gestión en estos casos no exoneran de hacer algo al respecto. No vale sentarse en la silla esperando la hora de salir. Hay que preguntarse periódicamente qué estamos haciendo cada uno de nosotr@s desde donde estemos para ayudar a conservar las especies protegidas y sus hábitats. De lo contrario, como mucho, aspiraremos a seguir haciendo de notarios de la extinción de especies y sus hábitats. Y la biología forense no es una especialidad que sepa se enseñe en ningún lado.


Capítulos anteriores:

It's the ecology stupid [Es la ecología, estúpido] 2.3.2013
Agujeros negros 1.9.2011
Neveras naturales 21.5.2010